Olimpia, a un paso de la Sudamericana: entre el consuelo continental y la urgencia de un renacer futbolístico
El Club Olimpia, máximo campeón del fútbol paraguayo, atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. Después de un año marcado por altibajos, conflictos internos y un rendimiento irregular, el “Decano” está a punto de asegurar —de manera matemática— un cupo en la próxima Copa Sudamericana 2026, un premio que, lejos de ser motivo de celebración, representa un consuelo menor para una institución acostumbrada a disputar los torneos más prestigiosos del continente.
🔹 Una temporada marcada por la crisis
Olimpia no solo ha sufrido dentro del campo, sino también fuera de él. La eliminación tempranera en la Copa Paraguay 2025, a manos de Atlético Tembetary, golpeó duramente las aspiraciones del club de clasificar a la Copa Libertadores. Esa derrota, sumada a una serie de resultados adversos en el torneo Clausura, lo dejó dependiendo únicamente de la tabla acumulativa para obtener su pasaporte internacional.
El equipo, que durante décadas fue sinónimo de competitividad y mística copera, hoy se aferra a los números más que a su fútbol. La diferencia que mantiene respecto a sus perseguidores —nueve puntos sobre Ameliano y Luqueño en el acumulado— le otorga una ventaja importante, pero no definitiva. En caso de encadenar malos resultados, la clasificación aún podría complicarse en las últimas fechas.
🔹 La matemática del consuelo
Tras la derrota de Ameliano frente a General Caballero, el conjunto franjeado (con 53 puntos) amplió su ventaja sobre sus inmediatos perseguidores (44 puntos). Este margen lo coloca en posición favorable para obtener uno de los cuatro cupos paraguayos a la Copa Sudamericana, junto a Trinidense, Recoleta y el equipo que resulte eliminado de la Copa Paraguay entre Nacional y 2 de Mayo.
De esta manera, Olimpia podría sellar su presencia internacional en cuestión de jornadas, aunque el contexto dista de ser ideal. Los hinchas y analistas coinciden: clasificar a la Sudamericana no era el objetivo inicial, sino el mínimo exigible para un club con tres títulos de Copa Libertadores y una historia repleta de glorias internacionales.
🔹 Un rendimiento muy por debajo de su historia
Las estadísticas del Clausura exponen crudamente el problema: 30 goles recibidos, lo que convierte al Decano en el tercer equipo con peor defensa del campeonato, solo por detrás de Ameliano y Tembetary. La fragilidad defensiva, sumada a la irregularidad en el mediocampo y la escasa eficacia ofensiva, han sido factores determinantes en el desplome futbolístico.
🔹 Los rivales por el cupo continental
Pese a las dificultades, Olimpia se mantiene con vida en la carrera por la Sudamericana. Los principales rivales por ese objetivo son:
Sportivo Ameliano, que viene de una racha negativa y perdió margen en la acumulativa.
General Caballero de Juan León Mallorquín, que aún sueña con un cierre de torneo perfecto para pelear el último boleto.
Sportivo Luqueño, que depende de un milagro para alcanzar al Decano.
En tanto, Nacional y 2 de Mayo se disputan la clasificación a la Copa Libertadores vía Copa Paraguay, lo que indirectamente libera un cupo más para la Sudamericana, beneficiando al cuadro franjeado.
🔹 Un club que necesita reinventarse
El desafío de Olimpia no se limita a conseguir un boleto internacional. La institución atraviesa un proceso de reconstrucción que exige una revisión profunda de su estructura deportiva y administrativa.
Desde la directiva hasta el plantel, se impone la necesidad de redefinir objetivos, establecer una política de fichajes más coherente y recuperar la confianza del público.
🔹 El valor simbólico de la Sudamericana
Clasificar a la Copa Sudamericana 2026 no representa el tipo de éxito que Olimpia busca, pero podría servir como un punto de inflexión. Participar nuevamente en un certamen internacional permitiría al equipo mantener presencia continental, generar ingresos y, sobre todo, evitar un golpe moral aún mayor.
Para un club con una rica tradición copera —campeón de América en 1979, 1990 y 2002—, la Sudamericana es un escenario menor, pero necesario. Reencontrar el camino de la competencia internacional puede ser el primer paso hacia una reconstrucción más profunda.
🔹 Un cierre de año decisivo
Restan pocas jornadas para el final del Clausura, y Olimpia tiene un calendario que incluye enfrentamientos clave ante equipos directos en la pelea por la Sudamericana. La presión es enorme: cada punto cuenta y la afición exige respuestas inmediatas.
En caso de asegurar su clasificación, el cuerpo técnico deberá utilizar los últimos partidos como laboratorio para planificar la temporada 2026, que promete ser de reconstrucción total.
🔹 Más allá de los números: una cuestión de identidad
Olimpia ha sido, históricamente, el estandarte del fútbol paraguayo en el continente. Su camiseta blanca y negra es sinónimo de mística, coraje y títulos. Sin embargo, los últimos años han puesto a prueba esa identidad.
La clasificación a la Sudamericana, aunque insuficiente para las aspiraciones del club, puede marcar el inicio de una nueva etapa. Un renacer futbolístico basado en la autocrítica, la planificación y el respeto a los valores que hicieron grande al Decano.