DÍA MUNDIAL DE LA DIABETES 2025: EDUCACIÓN, PREVENCIÓN Y ACCIÓN PARA FRENAR UNA EPIDEMIA GLOBAL
Cada 14 de noviembre, más de 160 países conmemoran el Día Mundial de la Diabetes, la campaña de concienciación en salud más grande del planeta. Creada en 1991 por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta fecha recuerda la urgencia de enfrentar una enfermedad que avanza con velocidad preocupante y que, pese a su impacto, puede prevenirse y controlarse con información adecuada, acceso oportuno a tratamientos y hábitos de vida saludables.
La elección de esta fecha no es casual: el 14 de noviembre coincide con el nacimiento de Frederick Banting, quien junto a Charles Best, descubrió la insulina en 1921, uno de los avances médicos más importantes de la historia y que ha permitido salvar millones de vidas.
📌 Una realidad que no se detiene: cifras actuales que alarman
Según datos actualizados de la FID, más de 537 millones de adultos en el mundo viven con diabetes, y se estima que esta cifra ascenderá a 643 millones en 2030 si no se adoptan medidas urgentes. Lo más preocupante es que 1 de cada 2 personas con diabetes no sabe que la tiene, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves como enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal, pérdida de visión, amputaciones e incluso muerte prematura.
En América Latina y el Caribe, la situación es igualmente delicada: aproximadamente 32 millones de personas conviven con la enfermedad, y Paraguay no es la excepción. Autoridades sanitarias locales estiman un aumento sostenido en los últimos años, especialmente impulsado por el sedentarismo, la mala alimentación y los factores hereditarios.
📌 Campaña Mundial 2025: “Acceso, Educación y Transformación”
La campaña internacional de este año se centra en tres pilares:
1️⃣ Acceso a tratamientos y diagnóstico temprano
El objetivo es reducir las barreras que impiden que millones de personas accedan a insulina, medicamentos orales, tiras reactivas y atención médica especializada. La OMS insiste en que la insulina debería ser accesible globalmente, pues fue creada como un tratamiento para todos y no como un privilegio limitado.
2️⃣ Educación continua para pacientes y familias
La diabetes requiere una gestión diaria, y la falta de educación adecuada es una de las principales causas de complicaciones. Los programas actuales impulsan talleres, guías digitales, capacitaciones y campañas virtuales que permitan a los pacientes tomar decisiones informadas sobre su salud.
3️⃣ Transformación de hábitos hacia estilos de vida saludables
Incorporar rutinas de movimiento, reducir el consumo de azúcar, optar por alimentos frescos y realizar controles médicos periódicos son medidas clave. Las organizaciones internacionales insisten: el 80% de los casos de diabetes tipo 2 pueden prevenirse con cambios en el estilo de vida.
📌 ¿Qué podés hacer para sumarte a este Día Mundial?
✔ Realizar un chequeo médico anual
La detección temprana es vital para evitar complicaciones. Medir glucosa en sangre, presión arterial y niveles de colesterol permite identificar factores de riesgo.
✔ Difundir información confiable
Compartir contenido de fuentes oficiales ayuda a derribar mitos y fomenta la prevención.
✔ Participar en actividades comunitarias
Muchos centros de salud, hospitales y organizaciones realizan caminatas, charlas y controles gratuitos durante noviembre.
✔ Apoyar a personas que viven con diabetes
La diabetes no solo afecta físicamente; también genera desafíos emocionales. Acompañar, escuchar y comprender es esencial.
✔ Adoptar hábitos saludables
Pequeños cambios como caminar 30 minutos diario pueden marcar una gran diferencia.
📌 La ciencia avanza: nuevas esperanzas
En los últimos años, la investigación en diabetes ha avanzado notablemente. Entre las novedades más destacadas:
Insulinas ultrarrápidas y de acción prolongada que mejoran la calidad de vida.
Sensores continuos de glucosa que permiten monitorear niveles sin pinchazos constantes.
Bombas de insulina inteligentes conectadas a aplicaciones móviles.
Estudios promisorios sobre trasplantes de islotes pancreáticos y terapias genéticas que podrían cambiar el futuro del tratamiento.
Estos avances reafirman que, con educación, prevención y acceso, la diabetes puede controlarse de manera efectiva y las personas pueden llevar una vida plena.