Olimpia busca un respiro financiero: apunta a recaudar USD 2 millones con la venta de figuras clave tras una temporada para el olvido
Asunción, Paraguay. — El Club Olimpia, una de las instituciones más emblemáticas del fútbol paraguayo, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Tras una temporada 2025 marcada por la inestabilidad deportiva y las crecientes tensiones financieras, la directiva encabezada por Miguel Cardona se ha visto obligada a diseñar un plan de reestructuración económica urgente que incluiría la venta de jugadores y una reducción significativa del gasto operativo.
La meta inmediata es clara: recaudar cerca de USD 2 millones en el corto plazo, lo que permitiría cubrir compromisos pendientes, aliviar la presión sobre la masa salarial y encarar el 2026 con un presupuesto más equilibrado y sostenible.
Una temporada para el olvido
La campaña 2025 quedará en la memoria de los hinchas olimpistas como una de las más difíciles de los últimos años. Pese a haber realizado una inversión considerable para afrontar la Copa Libertadores 2025, el equipo no logró superar la fase de grupos, quedando rápidamente eliminado y con serias consecuencias económicas derivadas de la falta de ingresos por premios y taquillas.
En el plano local, el Torneo Clausura 2025 tampoco ofreció mejores resultados. La irregularidad deportiva, los cambios constantes en el cuerpo técnico y la falta de un proyecto futbolístico consolidado derivaron en una posición discreta en la tabla, muy por debajo de las expectativas de una institución acostumbrada a pelear por títulos.
El fracaso deportivo trajo consigo una tormenta institucional: menor recaudación en los partidos, patrocinadores que revisan sus aportes y una masa salarial que supera los ingresos corrientes. En ese contexto, la dirigencia ha reconocido la necesidad de “ajustarse el cinturón” y encarar una reestructuración profunda que permita devolver estabilidad a las arcas del club.
Plan de saneamiento: ventas estratégicas y reducción de gastos
De acuerdo con fuentes consultadas por Versus y confirmadas por miembros del entorno directivo, el plan financiero de Olimpia contempla la venta de al menos dos jugadores que aún mantienen valor de mercado y cuyos derechos federativos pertenecen completamente al club.
Entre las opciones más firmes se encuentran Hugo Fernández y Guillermo Paiva, dos futbolistas que han despertado interés en el ámbito local e internacional.
Hugo Fernández, uno de los talentos jóvenes con mejor proyección del plantel franjeado, estaría en la mira del Club Libertad, que busca reforzar su plantel con miras a la próxima temporada. La operación podría significar un ingreso cercano a los USD 900.000, dependiendo de las variables de traspaso y bonificaciones por rendimiento.
Guillermo Paiva, delantero que actualmente milita en el Junior de Barranquilla (Colombia), también aparece como una pieza clave para las finanzas olimpistas. El club colombiano ha manifestado su interés en extender el vínculo del jugador, lo que abriría la posibilidad de una venta definitiva en cifras similares, rondando también los USD 900.000 a 1 millón.
Ambas operaciones combinadas representarían un ingreso superior a los USD 1,8 millones, una cifra que, aunque modesta en comparación con las necesidades globales del club, permitiría cubrir pasivos inmediatos, evitar demoras salariales y afrontar los pagos pendientes a proveedores y entidades financieras.
Una deuda que aún pesa
Olimpia no es ajeno a las dificultades económicas que arrastra desde hace varios años. Tras los ambiciosos proyectos encarados entre 2018 y 2021, que incluyeron fichajes costosos y mejoras en infraestructura, el club acumuló compromisos financieros significativos.
Aunque parte de estas deudas fueron refinanciadas, la falta de ingresos constantes —producto de los malos resultados y la eliminación temprana en torneos internacionales— ha vuelto a poner presión sobre la institución.
Fuentes internas señalan que el pasivo actual supera los USD 20 millones, una carga que obliga a la dirigencia a priorizar la venta de activos deportivos y la reducción de salarios elevados que comprometen la liquidez mensual.
Una reestructuración deportiva y administrativa en marcha
De cara a la temporada 2026, el club franjeado proyecta un ajuste estructural profundo, tanto en lo deportivo como en lo institucional. El plantel profesional sufrirá bajas significativas, ya sea por rescisiones de contrato, préstamos o salidas libres, en un intento por reducir la nómina sin perder competitividad.
En paralelo, la directiva trabaja en la revisión de contratos publicitarios y de patrocinio, buscando renovar vínculos con empresas nacionales e internacionales que aún confían en el potencial de la marca Olimpia, una de las más reconocidas del fútbol sudamericano.
Además, se evalúa la posibilidad de reorientar la política de contrataciones hacia un modelo más sostenible, basado en la promoción de jugadores jóvenes del semillero del club, complementado con fichajes estratégicos de bajo costo.
Impacto en la hinchada y el futuro institucional
El desafío de Olimpia no solo pasa por equilibrar sus cuentas, sino también por reconstruir la confianza de una hinchada exigente, acostumbrada a los éxitos deportivos y a los grandes escenarios internacionales.
El club, con más de un siglo de historia y tres títulos continentales en sus vitrinas, se enfrenta hoy a la necesidad de reinventarse sin perder identidad, apostando por un proyecto serio que combine sustentabilidad económica con competitividad deportiva.
Dirigentes y allegados al club coinciden en que los próximos meses serán decisivos para definir el rumbo institucional. La clasificación o no a la Copa Sudamericana 2026 podría ser un punto de inflexión: si el equipo no logra acceder a competiciones internacionales, el ajuste deberá ser aún más drástico.
Contexto económico del fútbol paraguayo
El caso de Olimpia refleja una tendencia que afecta a varios clubes del fútbol paraguayo, donde la dependencia de los ingresos por torneos internacionales y transferencias se ha vuelto estructural. Con un mercado interno limitado y contratos televisivos de menor magnitud en comparación con países vecinos, las instituciones deben recurrir a estrategias de autofinanciamiento y alianzas con inversores externos.
En ese marco, el club decano no es el único en apelar a la venta de jugadores como mecanismo de alivio financiero, aunque su situación es una de las más expuestas por su historia, su presupuesto y las expectativas que genera cada temporada.
Mirando hacia adelante: austeridad y reconstrucción
El Olimpia del 2026 deberá rearmarse desde las bases. Con un plantel más corto, menores egresos y una administración enfocada en la sostenibilidad, la institución busca recuperar el equilibrio sin renunciar a la competitividad.
La dirigencia confía en que las medidas adoptadas —sumadas a la venta de Fernández y Paiva— representen un punto de inflexión que permita estabilizar las finanzas y, al mismo tiempo, preparar el terreno para una nueva etapa de crecimiento.
Aunque el panorama no es sencillo, el club mantiene un activo intangible de enorme valor: su historia, su hinchada y su capacidad de reinventarse. Si logra combinar responsabilidad financiera con planificación deportiva, Olimpia podría, una vez más, volver a ser protagonista en el plano nacional e internacional.